¿Cómo ser más consciente?

por / Jueves, 03 marzo 2016 / Publicado enBlog
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Tener conciencia o ser consciente es la habilidad de darse cuenta de uno mismo y de lo que le sucede internamente. Supone darse cuenta de lo que te está pasando dentro de ti en tu relación con el entorno. Es lanzar la mirada adentro, observar tus pensamientos, tus emociones, tus sensaciones corporales. Es posible entrenar la capacidad de auto-observación y así lograremos estar más conscientes de nuestro presente, sin juzgar el pasado y sin preocuparnos por el futuro.

Ahora que estás leyendo este post tu cabeza está pendiente de leer, de ver las letras, su significado y lo que te quiero transmitir. Pero probablemente no estés prestando atención a tu hemisferio derecho: el intuitivo, el perceptivo, el emocional, el creativo. Y muy seguramente eres poco consciente de tu cuerpo, tu postura, tus sensaciones físicas, etc. Y mucho menos te estás dando cuenta de cuáles son las emociones que vives en cada momento.

Y así ocurre como, de repente, te encuentras mal. No sabes lo que te pasa, sí sabes que no estás a gusto, pero no encuentras el motivo. Lo más seguro es que hayas tenido algún pensamiento negativo, eso te ha generado una sensación física incómoda y te ha llevado a sentir una emoción poco agradable: culpa, miedo, rabia, tristeza o cualquier otra emoción negativa. ¿Reconoces el proceso? ¿Te ha pasado alguna vez?

Para empezar a desarrollar tu autoconciencia, te invito a que en primer lugar fijes tu atención en algún objeto externo, tratando de ver más allá de lo obvio, que te centres en su forma, color, volumen. Míralo como si fueras un extraterrestre que acabas de llegar a la tierra y quieras descubrir todo sobre ese objeto. Puedes tocarlo, olerlo, saborearlo, poniendo tus 5 sentidos en ello. Una vez que has agudizado tus sentidos, te propongo que centres el foco en ti mismo. Toma conciencia de tu cuerpo, trata de sentirlo al máximo, podrías hacer como que pasas un escáner de conciencia desde los pies a la cabeza. Igual te ayuda tener los ojos cerrados o pasar tus manos por las diferentes partes del cuerpo. Date cuenta de qué sientes y cómo son esas sensaciones. Después presta atención a los pensamientos que pasan por tu mente, obsérvalos sin juzgar, como si los vieras proyectados en una pantalla de cine. Y por último reconoce cuáles son las emociones que experimentas en tu interior. Si localizas algún punto de tensión o dolor envía conscientemente tu respiración a ese punto y observa si sientes alivio. Sería interesante que hicieras este ejercicio de plena conciencia unas cuantas veces al día. Obtendrás un mayor conocimiento de ti mismo y un mayor entendimiento de ti y de tu realidad.

Al principio puede que te resulte complicado, pero conforme lo practicas frecuentemente te darás cuenta de que cada vez te es más fácil llegar a ese estado de plena conciencia.

Y por último, las 7 preguntas de este post:
1. ¿Cuánto consciente eres de tus pensamientos?
2. ¿Cuántas veces prestas atención a tu cuerpo?
3. ¿Cuántas veces eres capaz de reconocer las emociones que sientes?
4. ¿Son estas emociones positivas o negativas?
5. Haciendo estos ejercicios de conciencia ¿Qué beneficios crees que obtendrías?
6. ¿Crees que sería un hábito positivo?
7. ¿En qué momentos lo quieres realizar?

Si quieres puedes compartir tu experiencia y lo que vas experimentando conforme desarrollas tu consciencia.

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