Llamamiento a la Paz mundial ¿Cuál es tu papel?

por / Jueves, 19 noviembre 2015 / Publicado enCategoría Blog 1
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Llevo días pensando en lo que está pasando y lleva años pasando en el planeta. Y en uno de mi suspiros: “Ay, qué mundo” “Menudo planeta hemos creado” me salió “Planet Hollywood” y es  que  parece una película de lo más “Hollywoodiense”. Por cierto, muy buenos los guionistas. And the Oscar goes to… Por eso, como si de una película se tratase, no me creo la mitad de la mitad. Vamos, que no me creo “de la misa la media”.

Lo primero es que nos han hecho creer que estamos separados y que somos distintos. Nos han dividido por raza, religión, sexo, poder adquisitivo… y han ido sembrando odio entre unos y otros. Separación y más separación, se ha dividido el territorio y se ha luchado durante siglos y siglos por conquistar cada vez más parte de la tarta. Nos han hecho creer que no hay suficiente pastel para todos, cuando eso es otra mentira más. Bien repartido y bien gestionado habría de todo para todos. Pero la codicia, la ambición, el poder nos ha llevado a que las cosas estén como están.

Ser, estar, hacer, tener: nos hemos creído que para ser felices hay que tener y tener y más tener. Y si es más que el vecino, mejor aún. Para ello hay que hacer, hacer y más hacer. Dejarse la vida trabajando y acumulando objetos ¿Para qué? ¿Cuándo dejamos espacio para estar y ser?

Hablando de ser, otro error es creer que hay un único “Ser Superior” por ahí arriba que nos salvará, castigará, juzgara… Y además creer que tu Dios es distinto del mío y distinto del Dios del otro. Las religiones promulgan el amor, sin embargo han sido las que más guerras y odio han generado. Las religiones y sus normas no hacen más que infundir el miedo que es justo lo opuesto al amor. También fomentan la sumisión en oposición a la libertad. Nos separan de la fuente del amor, de la fuente divina para que no nos demos cuenta de que ese Dios está en ti y está en mí, que ese Dios somos cada uno de nosotros.

Si pensamos en lo que está viviendo el planeta: muerte, guerra, violencia, destrucción, contaminación… creo que todos somos en parte responsables. No considero que en esta película haya buenos y malos, sino que todos lo somos (cada uno según el papel que le tocó en el reparto). Todos tenemos nuestro lado bueno y nuestro lado malo. En mayor o menor medida, cada uno aporta su vibra de rabia, odio, agresividad, miedo, crítica, juicio, etc… En mayor o menor medida todos somos egoístas, codiciosos, envidiosos y ansiamos ser o tener más que el otro. Si pensamos en que lo que está pasando fuera es ajeno a nosotros, que no tenemos nada que ver nos equivocamos. Además creer eso nos lleva a sentirnos pequeños e impotentes.

Pero estoy segura de que tenemos más fuerza y somos más poderosos de la que creemos. Creo que cada uno podemos hacer mucho por contribuir a terminar con tantas locuras como están pasando en el mundo. Cada uno podemos hacer nuestra pequeña contribución a la paz mundial. Por ejemplo podemos empezar por acabar con nuestras guerras personales, solucionar nuestras propias batallas ya sea con tu hermano, tu vecino o tu con tu jefe.  Ahora más que nunca debemos dejar atrás el miedo, el odio, el victimismo, la rivalidad, la competencia y transformarlo en amor, paz, alegría, solidaridad, empatía, compasión… Además de resolver los conflictos con otras personas, que no son más que nuestros hermanos, también podemos dedicar espacios al día para conectarnos con nosotros mismos. Momentos para simplemente estar y ser en los que podemos meditar, rezar, cantar mantras, recitar salmos o con lo que cada uno sienta. He recibido por varias fuentes llamamientos globales al recogimiento a las 12:00 y 19:00 (hora española). Cuantos más momentos al día nos mantengamos en la paz interior, la calma, la presencia, la alegría… mejor vibra transmitiremos a nuestro planeta. Y cuantos más seamos mejor.

Llámame ilusa, soñadora, ingenua o lo que quieras pero estoy segura de que si cada uno de nosotros hacemos nuestra pequeña contribución a este caos global, podemos cambiar el rumbo de los acontecimientos.  Tú, yo, nosotros, ellos como actores en este rodaje, podemos tratar de darle la vuelta al guion y que esta peli finalmente tenga un final feliz. ¿Quieres dejar de creerte un figurante y ser protagonista? ¿Cuáles se te ocurren que son las opciones que tienes en tu mano? ¿A qué esperas para ser la paz y el amor que el mundo necesita?

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