Perú: un viaje para transform-arte

por / Martes, 19 enero 2016 / Publicado enBlog
Perú: un viaje para transformarte

Considero que todos los viajes son experiencias que transforman. Al menos a mí, cada viaje que he realizado me ha aportado una importante evolución. Pero si tengo que elegir el viaje que mayor crecimiento personal y espiritual me ha producido ha sido claramente Perú.
Fueron bastantes las experiencias y vivencias que contribuyeron a la transformación que sufrí y de la que no fui consciente hasta 2 meses después de regresar. Siento que fue como una interiorización completa de todas las cosas que ya sabía, pero como que dejaron de ser teoría para convertirse en una práctica constante.
Te cuento mi primera experiencia como mochilera en solitario, lo que llevaba en mi “equipaje” y lo que fui acumulando en la mochila a lo largo de mis 7 semanas en Perú:
CONFIANZA. La mochila rebosaba confianza, menos mal que es ligera y no suponían kilos en mi espalda. El caso es que Perú era el primer destino en mi lista de viajes deseados y estaba a punto de cumplir otro sueño más. Así que acepté ese regalo que la vida me daba con total confianza, sin ningún tipo de miedo. Tenía la certeza absoluta de que no me pasaría nada malo. A pesar de todos los peligros que me habían dicho que podían asaltarme: accidentes de autobús, robos, secuestros, violaciones, asesinatos… No sólo no me pasó nada de eso, sino que hasta me sirvió para superar miedos como mi fobia a los perros.
Aunque sí que semanas de irme pude haber imaginado momentos, lugares, experiencias… no metí demasiadas expectativas en la maleta. Me encontraba abierta a vivir todas aquellas experiencias que me tocaran vivir con la máxima ACEPTACION. Así fue como fui cambiando varias veces mi itinerario, iba ampliando mi tiempo de estancia en algunos lugares o acortaba otros. Tenía la seguridad de que todo era perfecto y tenía la sensación de que el viaje seguía un guión mágico.
Así que lo único que tenía que hacer era fluir, DISFRUTAR de cada momento y estar plenamente PRESENTE en cada lugar y en cada momento. Vivir cada instante con total intensidad y solamente vivir y gozar de todo lo que me pasara.
Además, como nunca antes en mi vida, tenía una gran CONEXIÓN INTERNA. Escuchaba mucho más mi voz interior. Tenía más conciencia de las sensaciones de mi cuerpo, de mis emociones, de mis pensamientos… Y solamente prestando un poco de atención a mí misma, sabía lo que debía hacer en cada momento.
Desde esa conexión interior, vibrando en el AMOR, pude conectar con personas muy especiales y cercanas a mí. Y la INTERCONEXIÓN que se producía era de corazón a corazón. En esas 7 semanas, me encontré con muchos hermanos del alma, seres maravillosos por los que sentí puro amor, afinidad y cohesión.
Me di cuenta de que fui en todo momento fui yo misma, totalmente AUTENTICA, estaba feliz, muy AGRADECIDA, irradiaba alegría, sonrisas y buen humor. Así que desde esa vibración casi todo lo que me ocurría eran cosas positivas y mágicas por lo que no paraba de acumular sincronicidades a cual más increíble.
Resumiendo: Confianza, Aceptación, Disfrute, Presencia, Conexión interna, Amor, Interconexión, Autenticidad y Gratitud. Como no ocupan mucho espacio es algo que nunca debería faltar en nuestros bolsillos. Ya sea cuando hacemos viajes o cuando recorremos el viaje diario que es la vida.
¿Cómo andas tú en cada uno de estos aspectos? ¿Cuál es el que menos tienes en la actualidad? ¿Qué puedes hacer para meterlos en tu bolso de mano?

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