Preguntas Frecuentes

Los motivos por los que una persona contrata un coach son diversos: Relaciones de pareja, aumentar la autoestima, mejorar hábitos, equilibrar vida personal y profesional, aprender a gestionar emociones, etc.
Al tomar la decisión de comenzar un proceso de transformación personal, los beneficios son muchos. En primer lugar te harás más consciente de ti mismo y descubrirás cosas de ti que desconocías. Cuando conozcas tus cualidades, tus potencialidades y el enorme poder que tienes para llevar la vida que quieres llevar, te sorprenderás. También tomarás contacto con las partes menos positivas de ti mismo, podrás sanar y reprogramar ciertos patrones, pero de ti depende hacer los cambios necesarios para desarrollar esas habilidades y superarte a ti mismo.
Además, otra consecuencia es que al cambiar tú, tu entorno también lo hace. ¿Quieres comprobarlo?

La duración de las sesiones es de una hora aproximadamente. Habitualmente, se celebran de 2 o 3 citas al mes, dejando mínimo una semana de descanso al mes para aplicar los aprendizajes y no generar dependencia del coach. Los procesos duran habitualmente de 3 a 6 meses, pero cada persona tiene un ritmo de crecimiento, por lo que la duración varía de una persona a otra. Por otra parte, la cantidad de sesiones estará en función de la dificultad de la meta planteada inicialmente. Pero, sobre todo, dependerá del compromiso y la responsabilidad de cada uno para realizar los cambios necesarios. Además, hay que tener en cuenta que los logros son mayores cuanto más se aprovechen las sesiones y cuanto más trabajo de introspección se realice de una semana a otra.

El mejor momento es el que es. Cualquier momento es bueno y cada uno escoge cuándo es el suyo. Si bien nunca está mal invertir en crecimiento personal, también hay que reconocer que para que una terapia u otra funcione adecuadamente, la persona tiene que estar receptiva y realmente desear un cambio. Tiene que ser completamente voluntario y nunca forzado. Es fundamental que el “paciente quiera curarse” y esté dispuesto a hacer todo lo que esté en su mano para conseguirlo. De ahí que se requiere una buena dosis de fuerza de voluntad, disciplina, constancia y paciencia. Los cambios no son siempre inmediatos y sobre todo requiere un esfuerzo individual. Por lo que el mejor momento es cuando una persona sienta que ha llegado el momento y que tiene el suficiente compromiso consigo mismo para lograr aquello que se ha propuesto conseguir.
Pinchando aquí encontrarás el cuento “Las hadas existen, las varitas mágicas no

En primer lugar, la satisfacción personal de haber dado un paso hacia tus objetivos, de hacer algo por y para ti. Te aportará claridad, consciencia, ver las cosas desde otra perspectiva. Te guiará por el camino que tú escojas, irá un paso delante de ti para que juntos os acerquéis a la meta propuesta. Te exigirá ponerte en acción, te ayudará a encontrar soluciones, te exigirá resultados, te felicitará por tus logros. También te desafiará, hará que salgas del estancamiento y te recomendará algunas estrategias y herramientas.
Pinchando aquí encontrarás “7 razones para tener un coach

Si piensas que es posible no obtener lo que esperabas al comenzar el proceso, no deberías comenzarlo. O quizás deberías empezar por desarrollar tu confianza, constancia, paciencia… Obtener los resultados esperados depende en cierto grado del profesional, pero sobre todo depende de cada persona. Si realmente cumples con todos tus compromisos, si verdaderamente te has implicado en el proceso y consideras que no has conseguido lo esperado, te devolvemos la inversión realizada o la parte que tú consideres apropiada. Te aseguro que nunca hemos utilizado esta cláusula.

Las actividades grupales de Art Coaching son un lugar para mirar dentro de uno mismo, para analizar nuestra vida y trabajar en nosotros mismos. De manera entretenida y creativa, harás ejercicios que lanzaran una mirada a tu interior. Son un momento para parar, reflexionar, descubrir, compartir, aprender, crecer. Tras la realización de los ejercicios individuales hay espacios para poner en común, conocer la experiencia de otros y poder resonar con el grupo. Acuden personas con ganas de superarse a sí mismas, que quieran conocer personas afines y que tienen ganas de realizar una actividad diferente.

Inicialmente puede parecer algo distante y poco personal realizar sesiones por Skype y no tener en frente con quién estás compartiendo desde lo más profundo de ti. Pero la realidad es que muchas veces ocurre justo lo contrario, las personas se abren mucho más. Considero que hay menos condicionamientos, menos sensación de ser observado o juzgado. A través de las preguntas y los ejercicios propuestos, el cliente se siente sutilmente guiado y los autodescubrimientos y los resultados son igualmente potentes. Cuando se trata de actividades grupales, suele haber unos instantes de tensión, pero rápidamente se consigue un ambiente relajante y se crea una energía grupal igual que si los alumnos estuvieran físicamente juntos, sobre todo cuando son cursos de larga duración.

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