Testimonios

Testimonio 1

María me ha “empujado” a descubrirme y me ha orientado para “reconstruirme” (Remedios Cruz)

Testimonio 2

Asistir a un Taller de ARt CoaCHing fue una experiencia maravillosa y sorprendente. Me encantó ver hasta qué punto era posible que quedasen reflejados los momentos personales, los cambios, las transformaciones interiores…(Andreu Mateo)

Testimonio 2

Intentaré comprimir al máximo mis impresiones:

  • Una experiencia de conexión con mis “yos” más puros.
  • Un diálogo apasionante con cualidades ignoradas.
  • Un proceso de autodescubrimiento tierno y mimoso con un@ mism@
  • Muchas gracias por regalarme este taller (Daniel Grau)

Testimonio 4

Papel en blanco, tablilla de pintura, respirar profundamente y dejándome llevar mis manos empezaron a moverse instintivamente, llegado un punto me paré y reflexioné sobre lo que hice…no lo vi claro, así que empecé a pensar…. Allí, el dibujo empezó a perder fluidez… ¡Qué concienciación tan buena de mi vida! Volví a dejarme llevar……. Y me gustó el resultado. ¡Qué lección aprendí! “Fue un reflejo real de parte de mis reacciones en mi vida” (Marien Bellod)

Testimonio 5

“Descubrir el coaching con María ha sido una experiencia muy gratificante. Me vino la referencia de una amistad. Empecé a descubrir y a mejorar recursos que ya tenía y otros recursos que desconocía. Te enseña, con sus habilidades, que puedes crecer y desarrollarte como persona, aplicándolo en tu entorno profesional o personal. No es necesario que estés mal o regular para empezar, aunque la mayoría empezamos así. Gracias María.” (Julián Cuesta)

Testimonio 6

“Pase por mi proceso de coaching con Maria como parte de mi formación de coach, ya que nos lo asignaban con el propósito de ponernos en el lugar de un cliente. Como estudiante de coaching habia aplicado todo lo aprendido, en mi mismo, mediante la disciplina llamada autocoaching, por lo que no esperaba grandes sorpresas.

Entonces empecé con Maria y pasó algo que me es muy difícil de explicar. En el mi supuesto y mal aplicado autocoaching, mis propios pensamientos sobre los problemas que trataba de resolver, me impedían tener la perspectiva necesaria para superarlos. Maria sí lo hacia, me llevaba a la perspectiva mas eficaz y a veces en una sola pregunta.

Por ejemplo, uno de tantos, me acuerdo cuando le contaba mis problemas acerca de mi relación, en medio de mis frustraciones me preguntó: ¿Y cómo quieres que sea tu relación?, Me di cuenta que había estado pensado en todo lo que NO quería, pero nunca había reparado en eso. No me cuesta detectar esta situación en los demás pero para verlo en mi necesito un(a) coach. Y Maria dio en el clavo en casi todas nuestras sesiones.”(Alberto Uriarte)

Testimonio 7

Cuando decidí buscar algún tipo de ayuda no tenía claro qué tipo de terapia quería. Sabía que necesitaba algo o alguien que hiciera de trampolín, una palanca para lograr lo que debería lograr de mi misma y a través de mi misma, pero no sabía cómo ni quién. Un día, buscando, veo un blog sobre Altea con una foto de Maria y explicando lo que hacía. Y su sonrisa buena y todo lo que explicaba allí me cautivó.

Al principio tenía pensado que tardaría meses en quitar los años de baja autoestima, de falta de confianza y de todos los rollos raros que tenía en la cabeza. Pero creo que ha sido tan rápido el efecto que me hizo tan solo al hablar y hacer los ejercicios que salían de las sesiones que en poco tiempo me di cuenta de que era otra – o mejor…ahora siento que soy yo misma. Sé que tengo que seguir haciendo los ejercicios, que tengo que seguir persistiendo y no dejar de practicar todo lo que he aprendido. Pero sobretodo tengo que seguir recordando cada día que uno debe buscar ayuda cuanto antes, porque lo he postergado demasiado y al final resultó divertido y bueno, un gran alivio. ¡Lo mejor que he hecho en los últimos muchos años. Si lo hubieses hecho antes me habría ahorrado mucho sufrimiento! (Gisele Versbick)

Testimonio 8

Yo me tiré en las redes de una coach porque tenía un sueño: vivir en el campo, rodeada de naturaleza, dedicándome a lo que más me gustaba que es Cuidar, pero tenía miedos, incertidumbres, no sabía ni por dónde empezar e incluso pensaba que más que un sueño era una bobada. Y la bobada ahora no es mi sueño, sino mi próxima realidad. Mediante las sesiones de artcoaching he podido identificar de dónde venían esos miedos y desterrarlos a planos en los que ya no me interfieren, he podido integrar en mis planes de futuro inmediato opciones que ni siquiera se me pasaban por la cabeza. Como le decía a María, mi coach, en mi última sesión, esto es magia. Es increíble ver de dónde partí y dónde estoy ahora. Es magia!!! (Tabe García)

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